Nehemías 3
הָעָם לֵב לַעֲשׂוֹת
El Pueblo con Corazón para
Edificar
Resumen
Nehemías 3 constituye un registro único en el Antiguo Testamento: una lista
detallada de constructores y secciones del muro de Jerusalén que trasciende su
apariencia administrativa para convertirse en un documento teológico de primer
orden. Este estudio exegético-teológico examina el capítulo desde una
perspectiva interdisciplinaria que integra análisis literario-retórico,
lingüístico-gramatical, histórico-crítico e intertextual. La metodología
empleada combina la exégesis histórico-gramatical con herramientas de la
crítica de formas, el análisis del Antiguo Cercano Oriente y la hermenéutica
adventista. Los resultados principales revelan que Nehemías 3 articula una
teología de la participación comunitaria, la dignidad igualitaria del servicio
y la corresponsabilidad pactual. Se concluye que el texto funciona como
paradigma eclesiológico, donde cada individuo —sacerdote, comerciante,
gobernador o perfumero— ocupa un lugar irreemplazable en la misión restauradora
de Dios.
Palabras clave: reconstrucción comunitaria,
lista de constructores, eclesiología restauradora, corresponsabilidad pactual,
participación igualitaria
I. Introducción
¿Puede una lista de nombres y secciones de muro convertirse en teología?
¿Es posible que un registro administrativo del siglo V a.C. contenga, en su
arquitectura interna, una de las eclesiologías más profundas del Antiguo
Testamento? Nehemías 3 desafía las categorías del lector moderno acostumbrado a
buscar la teología en los grandes discursos, las visiones apocalípticas o los
textos poéticos. Aquí, la teología no se proclama: se construye ladrillo a
ladrillo, nombre a nombre, puerta a puerta.
El capítulo registra la reconstrucción del muro de Jerusalén bajo la
dirección de Nehemías, aproximadamente en el año 445 a.C., durante el reinado
de Artajerjes I Longímano.[1]
Cuarenta y dos grupos de constructores —sacerdotes, levitas, gobernadores de
distritos, comerciantes, perfumeros, orfebres, mujeres y laicos anónimos—
participan en la empresa con una organización que refleja tanto la habilidad
administrativa de Nehemías como la movilización espiritual de la comunidad
postexílica.[2] Lo que a
primera vista parece un árido registro burocrático es, en realidad, un texto
narrativo teológicamente deliberado.
La relevancia académica de Nehemías 3 es múltiple. Desde la perspectiva
arqueológica, el capítulo provee información primaria sobre la topografía de
Jerusalén en el período persa: las puertas, los barrios, las torres y los
sectores residenciales mencionados han sido objeto de décadas de investigación
arqueológica, con resultados que confirman y matizan el texto bíblico.[3] Desde
la perspectiva sociológica, la lista revela la estructura social de Yehud
postexílico: la presencia de líderes locales (śarê, gobernadores de
distrito), grupos gremiales (orfebres, comerciantes, perfumeros) y la notable
inclusión de mujeres (v. 12) sugiere una comunidad más compleja y diversa de lo
que la narrativa del libro tiende a mostrar.[4] Desde
la perspectiva teológica, el capítulo articula una doctrina de la participación
universal en la misión divina que anticipa la eclesiología paulina del cuerpo
de Cristo (1 Co 12; Ef 4:11–16).[5]
Este estudio se propone responder tres preguntas articuladoras: ¿Cuál es la
función teológica de la lista de constructores dentro del marco narrativo de
Nehemías? ¿Qué revelan los análisis lingüístico y literario sobre la intención
del autor al estructurar este capítulo? ¿Cómo opera la hermenéutica adventista
frente a un texto que tematiza la corresponsabilidad comunitaria, la diversidad
vocacional y la unidad de propósito? El enfoque metodológico es
exegético-histórico-gramatical, complementado con análisis retórico,
intertextual, arqueológico e histórico-crítico. Las fuentes primarias incluyen
el texto masorético (BHS), la Septuaginta (LXX) y los documentos del Antiguo
Cercano Oriente relevantes.
II. Análisis literario y Retórico
2.1 Género
Nehemías 3 pertenece al género de las listas (lists, Listenwissenschaft
en la tradición de Gerhard von Rad y Walther Zimmerli), una forma literaria
ampliamente atestiguada en el Antiguo Testamento y en la literatura del Antiguo
Cercano Oriente.[6] Dentro de
este género amplio, el capítulo puede clasificarse más específicamente como una
lista de trabajo o lista de asignación de tareas, comparable a
las listas de trabajo babilónicas y aqueménidas que asignaban sectores de
construcción o mantenimiento a grupos específicos.[7]
Sin embargo, la clasificación genérica no agota el análisis. Tamara Cohn
Eskenazi ha argumentado convincentemente que Nehemías 3 funciona como un texto
narrativo con propósitos retóricos definidos: la lista no es meramente un
registro archivístico, sino una composición literaria que celebra la
participación colectiva y construye una identidad comunitaria.[8] Esta
perspectiva es reforzada por el hecho de que el texto usa fórmulas repetitivas
con variaciones significativas que revelan juicios de valor implícitos del
narrador (cf. el caso de Meremot, que aparece dos veces, vv. 4 y 21, o el
comentario negativo sobre los nobles de Tecoa en v. 5).[9]
La Septuaginta (LXX) reproduce el capítulo con algunas variaciones en los
nombres propios, lo que sugiere dificultades de transmisión textual
relacionadas con la naturaleza técnica y onomástica del material.[10]
2.2 Estructura del Pasaje
A. Estructura circular global
La estructura más evidente de Nehemías 3 es la circular o procesional: el
capítulo describe la reconstrucción del muro comenzando por la Puerta de las
Ovejas (v. 1) en el extremo norte y recorriendo el perímetro en dirección
contraria a las agujas del reloj hasta regresar a la misma puerta (v. 32).[11] Esta
estructura circular es teológicamente significativa: el muro completo es una
unidad, y la narración circular transmite la idea de integridad, totalidad y
cierre.
A — Puerta de las Ovejas: Eliasib y los
sacerdotes (v. 1)
B —
Sector norte: Puerta del Pescado, Puerta Vieja (vv. 2–12)
C —
Sector oeste: Puerta del Valle, Puerta del Muladar (vv. 13–14)
D —
Sector sur: Puerta de la Fuente, estanque de Siloé (vv. 15–16)
C' — Sector este: subida a la armería, casa
de los gobernadores (vv. 16–25)
B' — Sector noreste: Puerta de las Aguas,
Puerta de los Caballos (vv. 26–29)
A' — Puerta de las Ovejas:
cierre del circuito (v. 32)
Este quiasmo geográfico-estructural coloca en el centro (D) la Puerta de la
Fuente y el estanque de Siloé, zona de máxima vulnerabilidad y de mayor
simbolismo histórico (cf. Is 8:6; 2 R 20:20), subrayando que la restauración
comienza por los puntos de mayor fragilidad.[12]
B. Quiasmo interno en la fórmula de construcción
Dentro del capítulo se repite una fórmula básica con variaciones
quiásticas:
[nombre del constructor] +
[verbo de construcción] + [sección del muro]
Las variaciones de esta fórmula son hermenéuticamente significativas:
- Algunos
grupos "edificaron" (bānāh, v. 3, 13, 14, etc.)
- Otros "restauraron"
o "repararon" (ḥāzaq, vv. 4, 5, 6, etc.)
- Algunos
trabajaron en su propia sección ("reparó frente a su casa",
vv. 10, 23, 28–30)
Esta variación terminológica no es casual: refleja distintos tipos de
intervención (construcción nueva vs. restauración de estructuras previas) y
diferentes motivaciones (obligación comunitaria vs. interés personal en el
tramo frente al hogar propio).[13]
C. Paralelismos estructurales
Los versículos 1 y 32 forman una inclusio perfecta: ambos mencionan
a los sacerdotes como trabajadores en el tramo que incluye la Puerta de las
Ovejas, enmarcando toda la actividad comunitaria dentro del liderazgo
sacerdotal y la consagración cultual.[14]
Los versículos 5 y 27 forman un paralelismo antitético:
- V. 5:
Los nobles de Tecoa "no doblaron su cuello al servicio de su
Señor" (actitud de resistencia).
- V. 27:
Los hombres de Tecoa "restauraron otra sección" (actitud
de compensación y esfuerzo adicional).
Este paralelismo revela la complejidad interna de la comunidad: incluso
dentro de un mismo grupo había divergencias de compromiso, y el texto los
registra honestamente sin borrar las tensiones.[15]
D. Patrones numéricos y repeticiones
El capítulo menciona 42 grupos de constructores, un número que aparece en
otros contextos bíblicos de restauración y peregrinación (cf. Nm 33, las 42
etapas del éxodo; Ap 11:2, los 42 meses). Si bien puede ser imprudente imponer
significado simbólico a este número, su recurrencia en contextos de
restauración invita a una reflexión intertextual cautelosa.[16] El
verbo ḥāzaq ("fortalecer, reparar") aparece 32 veces en el
capítulo, convirtiéndose en el leitmotiv léxico de toda la unidad.
2.3 Estilo y Técnica Retórica
El estilo del capítulo es formulaico y repetitivo, característico de la
literatura de listas del Antiguo Cercano Oriente. Sin embargo, el autor
introduce variaciones estratégicas que funcionan como recursos retóricos:
- Variatio: La alternancia entre bānāh
("edificar") y ḥāzaq ("reparar/fortalecer")
evita la monotonía y distingue tipos de trabajo.
- Comentario
evaluativo: Las acotaciones del narrador (v. 5:
"sus nobles no sometieron su cuello"; v. 20: "Baruc... con
ardor reparó otro tramo") revelan una voz narrativa que evalúa
moralmente el compromiso de los participantes.
- Inclusión
de datos personales: La mención de
relaciones filiales ("hijo de..."), ocupaciones y lugares de
origen humaniza la lista y transforma nombres en personas.
- Gradación
climática: El capítulo alcanza su punto de mayor
densidad narrativa en los versículos centrales (15–16), donde se acumulan
las referencias históricas y geográficas más significativas (estanque de
Siloé, sepulcros de David, casa de los Héroes).[17]
2.4 Análisis Narrativo
Nehemías 3 funciona narrativamente como el clímax de la preparación
antes del conflicto que dominará los capítulos 4–6. Si el capítulo 2 presentó
la visión y la misión, el capítulo 3 presenta su ejecución colectiva. La
tensión narrativa del libro (oposición externa + desánimo interno) está
temporalmente suspendida para dar lugar a una imagen de unidad y eficiencia
comunitaria que funciona como contraste con las dificultades que seguirán.[18]
El narrador adopta una postura omnisciente que conoce no solo las acciones,
sino también las motivaciones (el ardor de Baruc, v. 20; la resistencia de los
nobles, v. 5) y las circunstancias personales de los constructores (sus
domicilios, sus oficios, sus familias). Esta omnisciencia narrativa comunica
implícitamente que Dios conoce y valora cada contribución individual a la obra
colectiva.[19]
III. Análisis Lingüístico-Gramatical
3.1 Perícopa I: Nehemías 3:1 — La consagración como
Fundamento
Texto hebreo (BHS): וַיָּקָם
אֶלְיָשִׁיב הַכֹּהֵן הַגָּדוֹל וְאֶחָיו הַכֹּהֲנִים וַיִּבְנוּ אֶת שַׁעַר
הַצֹּאן הֵמָּה קִדְּשׁוּהוּ וַיַּעֲמִידוּ דַּלְתֹתָיו וְעַד מִגְדַּל הַמֵּאָה
קִדְּשׁוּהוּ עַד מִגְדַּל חֲנַנְאֵל
Transliteración: wayyāqom ʾelyāšîb hakkōhēn
haggādôl wəʾeḥāyw hakkōhănîm wayyibnû ʾet šaʿar haṣṣōʾn hēmmāh qiddəšûhû
wayyaʿămîdû daltōtāyw wəʿad migdal hamməʾāh qiddəšûhû ʿad migdal ḥănanʾēl
Traducción: "Y se levantó Eliasib, el sumo sacerdote, con
sus hermanos los sacerdotes, y edificaron la Puerta de las Ovejas. Ellos la
consagraron y colocaron sus puertas; también la consagraron hasta la Torre de
los Cien, hasta la Torre de Hananeel."
Análisis Léxico-Morfológico:
וַיָּקָם (wayyāqom):
- Raíz: קום (qwm),
"levantarse, ponerse en pie, comenzar una acción."
- Forma:
Waw-consecutivo + imperfecto qal, 3ª persona masculino singular.
- BDB
registra qwm con el sentido de "arise to action,"
especialmente en contextos de iniciativa o liderazgo.[20]
Su uso aquí como verbo inicial del capítulo no es accidental: establece el
levantarse como acto primero y fundamental de la restauración.
- HALOT
señala que qwm en narrativa hebrea frecuentemente introduce una
acción importante o un nuevo desarrollo en la trama.[21]
- La
secuencia wayyāqom... wayyibnû (se levantó... y edificaron) es una
hendíadis narrativa: el levantarse no es una acción separada de la
edificación, sino su pórtico necesario.
קִדְּשׁוּהוּ (qiddəšûhû):
- Raíz: קדש (qdš),
"ser santo, santificar, consagrar."
- Forma: Piel
perfecto, 3.ª persona plural + sufijo objeto 3.ª persona masculino singular
("lo consagraron").
- El piel
de qdš es factitivo-causativo: "hacer algo santo, declarar
consagrado, separar para uso sagrado."[22]
- HALOT
distingue entre qdš qal (estado de santidad) y qdš piel
(acción de consagrar); este último implica un acto ritual deliberado de
dedicación.[23]
- El
hecho de que los sacerdotes consagren (qiddəšûhû) la puerta
que construyen —y que esta consagración se mencione dos veces en el
mismo versículo— es hermenéuticamente crucial: el trabajo de construcción
no es separable del acto de consagración. La obra tiene una dimensión
sacra intrínseca.
- BDB
señala que qdš piel en el Pentateuco se usa principalmente para la
consagración del tabernáculo y sus utensilios (Éx 29:36–37; 40:9–11),
estableciendo una analogía implícita entre el tabernáculo y el muro
restaurado.[24]
שַׁעַר הַצֹּאן (šaʿar
haṣṣōʾn):
- Construcción
genitiva: šaʿar ("puerta") + haṣṣōʾn (artículo +
plural colectivo de ṣōʾn, "ovejas, ganado menor").
- La
Puerta de las Ovejas (Sheep Gate en la mayoría de traducciones) era
la entrada por la que se introducían los animales para el sacrificio en el
templo, ubicada en el ángulo noreste de la ciudad, adyacente al área del
templo.[25]
- Arqueológicamente,
esta puerta corresponde posiblemente a la zona del Estanque de Betesda
mencionado en Juan 5:2, donde se congregaban enfermos esperando sanación
—una resonancia intertextual poderosa entre restauración física y
restauración espiritual.[26]
- El
hecho de que el capítulo comience con la Puerta de las Ovejas
(entrada al sacrificio) y concluya con la misma zona (v. 32)
establece el marco hermenéutico del capítulo: toda la obra está
consagrada, toda ella es ofrenda.
Análisis Sintáctico-Semántico:
La estructura sintáctica del v. 1 presenta tres secuencias verbales
coordinadas mediante waw-consecutivo:
- wayyāqom...
wayyibnû — acción de levantarse y edificar (acción
física).
- hēmmāh
qiddəšûhû wayyaʿămîdû daltōtāyw —
acción de consagrar y colocar puertas (acción ritual).
- qiddəšûhû
ʿad migdal ḥănanʾēl — extensión de la
consagración (expansión del acto sagrado).
La doble aparición de qiddəšûhû (vv. 1a y 1b) crea un énfasis
retórico: la consagración no es un acto puntual, sino un proceso que se extiende
a toda la sección construida. Semánticamente, esto comunica que no hay zona del
muro —ni de la comunidad— que quede fuera del ámbito de lo sagrado.[27]
Significado Teológico:
El versículo 1 establece el fundamento teológico de todo el capítulo: la
obra restauradora comienza con los sacerdotes y comienza con consagración. Esto
no es simplemente jerarquía social; es afirmación teológica de que toda empresa
comunitaria genuina requiere ser dedicada a Dios antes de ser entregada a los
seres humanos. La posición inicial de Eliasib y los sacerdotes no los sitúa por
encima de los demás constructores —todos tienen igual dignidad en el texto—,
sino que establece el marco cúltico dentro del cual la participación de todos
tiene sentido.[28] La obra de
construcción es litúrgica antes de ser arquitectónica.
3.2 Perícopa II: Nehemías 3:5 — La dignidad del
trabajo y la vergüenza del no compromiso
Texto hebreo (BHS): וְאֵת
הַתְּקוֹעִים הֶחֱזִיקוּ וְאַדִּירֵיהֶם לֹא הֵבִיאוּ צַוָּארָם בַּעֲבֹדַת
אֲדֹנֵיהֶם
Transliteración: wəʾēt hattəqôʿîm heḥĕzîqû
wəʾaddîrêhem lōʾ hēbîʾû ṣawwārām baʿăbōdat ʾădōnêhem
Traducción: "Y los tecoítas repararon; pero sus nobles no
pusieron su cuello al servicio de su señor."
Análisis Léxico-Morfológico:
הֶחֱזִיקוּ (heḥĕzîqû):
- Raíz: חזק (ḥzq),
"ser fuerte, fortalecer, reparar, aferrar."
- Forma: Hifil
perfecto, 3ª persona plural.
- El hifil
de ḥzq es causativo: "hacer fuerte, fortalecer algo," y
en el contexto de construcción significa "reparar, restaurar a la
condición de solidez."[29]
- HALOT
registra ḥzq hifil con el sentido técnico de "repair,
restore" en contextos de mantenimiento de edificios y muros.[30]
Este es el verbo dominante del capítulo (32 ocurrencias), y su presencia
ubica toda la actividad del capítulo dentro del campo semántico del
fortalecimiento y la restauración.
- BDB
señala que ḥzq en el hifil con objeto de edificio o
estructura connota no solo reparación física, sino el acto de mantener
firme aquello que estaba en peligro de colapso —una metáfora teológica
poderosa para la restauración comunitaria.[31]
אַדִּירֵיהֶם (ʾaddîrêhem):
- Raíz: אדיר (ʾaddîr),
adjetivo sustantivado, "noble, poderoso, distinguido."
- Forma:
plural absoluto + sufijo posesivo 3.ª persona plural masculino ("sus
nobles").
- BDB
glosa ʾaddîr como "majestic, mighty, noble," con uso
tanto para YHWH (Éx 15:10; Sal 76:4) como para jefes humanos (Jue 5:13;
Jer 14:3; 25:34–36).[32]
- HALOT
señala que ʾaddîr como sustantivo denota a los miembros de la élite
social que ejercen liderazgo local.[33]
- La
ironía del versículo es palpable: quienes son llamados "nobles"
(ʾaddîrîm, los poderosos) son precisamente los que rehúsan la tarea
común. El término que debería denotar grandeza denuncia, por contraste, la
pequeñez de su actitud.
צַוָּארָם (ṣawwārām):
- Sustantivo
צַוָּאר (ṣawwār),
"cuello, nuca" + sufijo posesivo 3.ª persona plural ("su
cuello").
- La
expresión idiomática "poner el cuello en el trabajo" (hēbîʾû
ṣawwārām baʿăbōdāh) es una metáfora de la postura del buey bajo el
yugo: doblar el cuello es someterse voluntariamente a la carga del
trabajo.[34]
- La
expresión negativa —lōʾ hēbîʾû ṣawwārām ("no pusieron su
cuello")— evoca la frecuente caracterización del pueblo rebelde como qəšēh-ʿōrep,
"duro de cerviz" (Éx 32:9; 33:3, 5; Dt 9:6), estableciendo una
analogía implícita entre los nobles de Tecoa y la tradición de resistencia
al servicio de YHWH.[35]
בַּעֲבֹדַת אֲדֹנֵיהֶם (baʿăbōdat
ʾădōnêhem):
- Construcción
preposicional: bə (preposición) + ʿăbōdat (estado constructo
de ʿăbōdāh, "servicio, trabajo") + ʾădōnêhem
("su señor/es").
- El
término ʾădōnêhem es semánticamente ambivalente: puede referirse a
Nehemías (el gobernador), a Dios (ʾădōnāy), o a ambos
simultáneamente.[36]
Esta ambivalencia es teológicamente productiva: el servicio en la misión
restauradora es servicio tanto al líder humano como al Señor divino;
negarse a uno es negarse al otro.
- HALOT
registra ʿăbōdāh con el doble sentido de "labor/work" y
"worship/service" cultual, una polisemia que subraya la
naturaleza sagrada del trabajo comunitario en el texto.[37]
Análisis Sintáctico-Semántico:
La sintaxis del versículo es antitética: la primera cláusula (wəʾēt
hattəqôʿîm heḥĕzîqû, "los tecoítas repararon") es positiva y
afirmativa; la segunda (wəʾaddîrêhem lōʾ hēbîʾû ṣawwārām baʿăbōdat ʾădōnêhem,
"pero sus nobles no pusieron su cuello") es negativa y contrastiva.
El waw adversativo (wə- con función contrastiva) introduce el contraste.[38]
La negación lōʾ con perfecto (hēbîʾû) indica un estado
definitivo: no es que los nobles no pudieran participar, sino que no lo
hicieron —una decisión voluntaria, no una limitación circunstancial.[39]
Semánticamente, el contraste entre el pueblo común de Tecoa (que repara con
diligencia, vv. 5a y 27) y sus nobles (que rehúsan) deconstruye la ideología
aristocrática que asocia grandeza con privilegio, proponiendo en cambio una
teología donde la verdadera nobleza se expresa en el servicio.
Significado Teológico:
Nehemías 3:5 es uno de los textos más socialmente incisivos del libro. El
narrador —con una sola frase— denuncia la irresponsabilidad de la élite y
celebra implícitamente la fidelidad del pueblo llano. Teológicamente, este
versículo articula una inversión de valores que tiene resonancias en toda la
tradición profética (cf. Am 6:1–7; Is 3:14–15; Jer 5:4–5) y en el mensaje de
Jesús (Mc 10:42–45): el verdadero liderazgo en la comunidad de Dios se mide por
la disposición al servicio, no por el privilegio social.[40] La
aparición posterior de los tecoítas en el v. 27, reparando una segunda sección
del muro, puede leerse como la respuesta del pueblo fiel que compensa, con
trabajo doble, la negligencia de sus líderes —una lección sobre la resiliencia
comunitaria ante el fracaso del liderazgo.
3.3 Perícopa III: Nehemías 3:20 — El ardor como
Categoría Teológica
Texto hebreo (BHS): אַחֲרָיו
הֶחֱזִיק בָּרוּךְ בֶּן זַבַּי מִדָּה שְׁנִיָּה מִפֶּתַח בֵּית אֶלְיָשִׁיב וְעַד
תַּכְלִית בֵּית אֶלְיָשִׁיב
Nota: El texto más relevante para el análisis del "ardor" de
Baruc es el versículo tal como aparece en algunas tradiciones textuales y
versiones; sin embargo, el vocablo בַּחֲרִיאֵל (ardor, fervor) asociado a Baruc no aparece
en el TM estándar de este versículo. El término hebreo que se asocia con el
ardor de Baruc aparece en algunas lecturas del v. 20 basadas en la raíz חרה (ḥrh,
"arder, fervorizar"). El análisis se realiza sobre el v. 20 en su
forma más completa, considerando las variantes textuales y el contexto
narrativo.
Texto expandido con variante textual relevante: La RVR1960 y otras versiones traducen Neh 3:20 con la adición "con
ardor" o "fervorosamente" (baḥărî, cf. algunas lecturas
del TM), refiriéndose a Baruc ben Zabai. Este caso textual ha sido discutido
por comentaristas que lo consideran un hapax o una glosa.[41]
Para preservar el rigor textual, el análisis se centra en la frase מִדָּה שְׁנִיָּה ("segunda
sección") que caracteriza el trabajo de Baruc como una unidad adicional de
esfuerzo extraordinario.
Texto hebreo (BHS) v. 20: אַחֲרָיו
הֶחֱזִיק בָּרוּךְ בֶּן זַבַּי מִדָּה שְׁנִיָּה מִפֶּתַח בֵּית אֶלְיָשִׁיב וְעַד
תַּכְלִית בֵּית אֶלְיָשִׁיב
Transliteración: ʾaḥărāyw heḥĕzîq bārûk ben
zabbay middāh šənîyāh mippetaḥ bêt ʾelyāšîb wəʿad taklît bêt ʾelyāšîb
Traducción: "Después de él reparó Baruc, hijo de Zabai, una
segunda sección, desde la entrada de la casa de Eliasib hasta el extremo de la
casa de Eliasib."
Análisis Léxico-Morfológico:
בָּרוּךְ (bārûk):
- Participio
qal pasivo de ברך (brk), "bendecir" → "el
bendecido/bendito."
- El
nombre propio Bārûk es teológicamente resonante: significa
literalmente "el bendecido," y su portador en este texto actúa
de manera consecuente con su nombre: es él quien realiza trabajo
extraordinario, quien recibe implícitamente la bendición divina a través
de su servicio.[42]
- En el
corpus bíblico, el nombre Baruc es más conocido por el secretario de
Jeremías (Jer 36; 45), también un personaje de notable fidelidad en
circunstancias difíciles.
מִדָּה שְׁנִיָּה (middāh
šənîyāh):
- Construcción
nominal: middāh ("medida, sección, porción") + šənîyāh
(ordinal femenino "segunda").
- middāh
proviene de la raíz מדד (mdd), "medir"; en Nehemías 3 funciona
como término técnico para "sección del muro asignada."[43]
- La
expresión "segunda sección" indica que Baruc no solo
cumplió su asignación original, sino que tomó una sección adicional —un
acto voluntario de generosidad y compromiso que el narrador resalta
precisamente porque es excepcional dentro de un registro donde la mayoría
repara "su sección."
- HALOT
registra middāh con el sentido de "measure, portion" y en
contextos de construcción como "assigned portion/section."[44]
תַּכְלִית (taklît):
- Sustantivo
de כלה (klh),
"completar, terminar, llegar al fin."
- Significa
"extremo, límite, totalidad." En contexto arquitectónico:
"hasta el extremo de la casa de Eliasib."[45]
- BDB lo
registra como "completeness, whole, end," sugiriendo que Baruc
no hizo su trabajo a medias, sino hasta el extremo, hasta la totalidad
del tramo asignado.[46]
Análisis Sintáctico-Semántico:
La estructura del v. 20 sigue la fórmula estándar del capítulo (ʾaḥărāyw
heḥĕzîq X..., "después de él reparó X..."), pero con dos
variaciones significativas:
- La
especificación middāh šənîyāh ("segunda sección")
distingue a Baruc de todos los demás constructores del capítulo que
reparan una sola sección.
- La
delimitación precisa del tramo ("desde la entrada... hasta el
extremo de la casa de Eliasib") enfatiza que el trabajo fue
completo, total, sin dejar puntos sin cubrir.
Semánticamente, el versículo comunica implícitamente una teología del excedente
de servicio: Baruc da más de lo requerido. En el marco del capítulo, donde
la norma es reparar "frente a tu casa," la contribución de una
segunda sección es un acto de generosidad que el texto celebra mediante su
registro explícito.[47]
Significado Teológico:
Baruc ben Zabai representa en Nehemías 3 el arquetipo del servidor que no
se contenta con el mínimo requerido. Su "segunda sección" es
teológicamente equivalente a la "segunda milla" de Mateo 5:41: el
servicio que supera la obligación y entra en el territorio de la gracia.[48] En
el contexto adventista, este texto invita a reflexionar sobre la eclesiología
de la mayordomía radical: la obra de Dios no avanza únicamente por el
cumplimiento del deber, sino por la generosidad de quienes ofrendan más de lo
exigido. La posición de este versículo en el corazón geográfico del capítulo
(sector este de Jerusalén, frente al templo) refuerza su centralidad teológica:
el servicio generoso está ubicado, literalmente, frente a la presencia de Dios.
IV. Análisis Contextual
4.1 Contexto Inmediato (Micro-contexto)
Nehemías 3 sigue a la declaración programática del cap. 2:17–20, donde
Nehemías convocó al pueblo con las palabras "venid y edifiquemos el
muro." El cap. 3 es la respuesta narrativa a ese llamado: el pueblo
dijo "levantémonos y edifiquemos" (2:18) y el cap. 3 muestra cómo eso
se materializó.[49] La
transición de la visión (cap. 2) a la acción (cap. 3) es inmediata y sin
dilación, comunicando que la misión divina no requiere preparativos
interminables, sino disposición obediente.
El cap. 3 precede inmediatamente a los capítulos de oposición (cap. 4:
Sanbalat y Tobías; cap. 5: crisis interna; cap. 6: conspiraciones). La
ubicación de la lista de constructores antes de la oposición es narrativamente
significativa: el texto primero muestra la comunidad en su mayor momento de
unidad y cooperación antes de exponerla a sus mayores pruebas.[50]
4.2 Contexto del Libro (Macro-contexto)
Dentro del libro de Nehemías, el cap. 3 cumple una función estructural
doble: es el punto de culminación de la preparación (caps. 1–3) y el punto de
partida de la narrativa de construcción-oposición (caps. 4–7). La lista de
constructores ancla la narrativa en la realidad histórica concreta: no es una
historia de un héroe solitario, sino de una comunidad que actúa junta.[51]
La presencia de gobernadores de distrito (śarê happelāk, vv. 9, 12,
14–19) en la lista de constructores es significativa dentro del contexto del
libro: muestra que la restauración de Jerusalén fue una empresa que involucró a
toda la provincia de Yehud, no solo a los habitantes de la ciudad.[52]
4.3 Contexto del Canon
Dentro del canon hebreo, Nehemías 3 dialoga con otros registros de trabajo
comunitario en la construcción sagrada: la construcción del tabernáculo (Éx
35–40) y la del templo de Salomón (1 R 5–7; 2 Cr 2–4). En todos estos textos,
la participación colectiva y la diversidad de dones y habilidades son
presentadas como reflejo de la riqueza de la comunidad pactual.[53]
V. Análisis Intertextual
5.1 Conexiones con la construcción del tabernáculo
(Éx 35–40)
Las paralelas entre Nehemías 3 y el relato de la construcción del
tabernáculo son estructuralmente significativas:
|
Éxodo 35–40 |
Nehemías 3 |
|
Moisés convoca al pueblo (35:1) |
Nehemías convoca al pueblo (2:17) |
|
Cada uno contribuye según su habilidad (35:10,
25–26) |
Cada grupo repara su sección asignada |
|
Los jefes traen materiales (35:27) |
Los gobernadores de distrito participan (3:9, 12) |
|
Bezaleel y Aholiab lideran artesanos (35:30–35) |
Sacerdotes lideran la consagración (3:1) |
|
La obra se completa (39:32, 43) |
El muro se completa (6:15) |
Esta tipología sugiere que el autor presenta la reconstrucción del muro
como una nueva edificación del espacio sagrado —la ciudad de Dios— equivalente
en dignidad y significado a la primera edificación del tabernáculo.[54]
5.2 Conexiones con las Listas de 1 Crónicas
Las listas genealógicas y de servicio de 1 Crónicas (caps. 1–9, 23–27)
comparten con Nehemías 3 la perspectiva teológica de que la identidad y la
misión comunitaria se articulan a través de registros detallados de
participación individual.[55] En
ambos casos, el acto de ser nombrado en el registro de la comunidad es
en sí mismo un acto de dignificación y afirmación de pertenencia.
5.3 Conexiones con el Nuevo Testamento
La imagen del cuerpo de Cristo en 1 Corintios 12 ("el ojo no puede
decir a la mano: no te necesito," v. 21) es la elaboración
neotestamentaria más directa de la teología implícita en Nehemías 3: cada
miembro de la comunidad tiene una función irreemplazable, y la obra solo se
completa cuando todos participan desde su lugar.[56]
Efesios 4:16 ("todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por
todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de
cada miembro, recibe su crecimiento") es una descripción casi perfecta de
lo que Nehemías 3 muestra en acción.[57]
5.4 Conexiones con Hageo y Zacarías
Los profetas Hageo y Zacarías predicaron precisamente en el contexto de la
restauración postexílica, exhortando al pueblo a priorizar la obra de Dios
sobre sus propios intereses (Ag 1:2–11; Zac 4:6–10). El "día de los
pequeños comienzos" de Zacarías 4:10 resuena con la imagen de Nehemías 3,
donde la reconstrucción del muro surge de la suma de pequeñas contribuciones
individuales.[58]
VI. Análisis Histórico-Crítico
6.1 Historicidad y Fuentes
La historicidad de la lista de constructores de Nehemías 3 ha sido objeto
de debate académico. Williamson y Blenkinsopp la consideran un documento
auténtico de archivo, posiblemente redactado por Nehemías o su secretariado y
luego incorporado a las Memorias.[59]
Grabbe, más escéptico, señala que la naturaleza formulaica de la lista hace
difícil distinguir entre registro histórico y composición literaria
redaccional.[60]
Sin embargo, los avances arqueológicos recientes han proporcionado
corroboración parcial del texto. Los estudios de Oded Lipschits sobre la
numismática y epigrafía de Yehud han identificado sellos (yehud stamps)
de funcionarios administrativos cuyos nombres coinciden o son comparables a los
mencionados en Nehemías 3.[61]
6.2 Topografía de Jerusalén en el siglo V a.C.
La identificación de las puertas y secciones del muro mencionadas en
Nehemías 3 ha sido el objetivo de generaciones de arqueólogos. Las excavaciones
de Kathleen Kenyon (1961–1967) y, posteriormente, las de Eilat Mazar (2007–2013)
han proporcionado evidencia de muros del período persa en el área del Ofel,
consistente con la descripción de Nehemías 3.[62]
El debate más importante es si el muro de Nehemías siguió el trazado del
muro preexílico (que incluía la colina occidental) o si fue un perímetro
reducido que circunscribía solo la colina del Ofel y la Ciudad de David. La
mayoría de los arqueólogos actuales, incluyendo a Israel Finkelstein y Nadav
Na'aman, defienden el perímetro reducido, coherente con la pequeña población de
Yehud en el período persa.[63]
6.3 Estructura social de Yehud postexílico
La lista de Nehemías 3 es una fuente sociológica primaria para la
comprensión de la estructura social de Yehud. La presencia de grupos gremiales
especializados —orfebres (ṣōrəpîm, v. 8), perfumeros (rōqəḥîm, v.
8), comerciantes (rōkəlîm, v. 32)— junto a sacerdotes, levitas y
gobernadores de distrito, refleja una sociedad postexílica más diversa y
económicamente activa de lo que las narrativas principales del libro suelen
mostrar.[64]
La mención de "las hijas de Salum" (v. 12) como participantes en
la reparación es especialmente significativa desde la perspectiva de los
estudios de género: representa una de las pocas menciones explícitas de mujeres
participando en una empresa pública de construcción en el Antiguo Testamento.[65]
VII. Análisis Teológico
7.1 Teología de la Participación Universal
El rasgo teológico más distintivo de Nehemías 3 es la participación de toda
la comunidad —sin excepción de clase, oficio o género— en la obra restauradora.
Esta teología de la participación universal es coherente con la eclesiología
del Nuevo Testamento (sacerdocio universal de los creyentes, 1 P 2:5, 9),
pero tiene sus raíces en la tradición del Antiguo Testamento sobre la
responsabilidad comunitaria de mantener el espacio sagrado.[66]
La diversidad de participantes —desde el sumo sacerdote (v. 1) hasta los
orfebres y perfumeros (v. 8), desde los gobernadores de distrito (vv. 9, 12)
hasta los habitantes de ciudades periféricas (Jericó, v. 2; Tecoa, v. 5;
Gabaón, v. 7; Mizpa, vv. 15, 19)— comunica que ningún sector de la comunidad
está exento de la responsabilidad de la restauración y ninguno es irrelevante
para su éxito.[67]
7.2 Teología del lugar y la Pertenencia
La notable tendencia de muchos constructores a reparar "frente a su
casa" (vv. 10, 23, 28, 29, 30) revela una teología de la pertenencia
local como fundamento de la responsabilidad comunitaria. Cada persona es
especialmente responsable de lo que está frente a ella, de lo que tiene más
cerca. Esta teología de la proximidad tiene implicaciones eclesiológicas: la
iglesia se restaura primero en el entorno inmediato de cada miembro.[68]
7.3 Teología del Nombre y la Dignidad
El acto de registrar individualmente a cada constructor, con su nombre,
filiación y trabajo específico, articula una teología de la dignidad
individual dentro de la empresa colectiva. Nadie queda anónimo; nadie es
intercambiable. Esta teología tiene resonancias escatológicas en el "libro
de la vida" del Apocalipsis (Ap 3:5; 20:12–15; 21:27): el registro divino
de los que participaron en la obra de restauración.[69]
7.4 Teología del trabajo como Culto
La consagración inicial de la Puerta de las Ovejas (v. 1) y la estructura
circular del capítulo que comienza y termina en la zona del templo comunican
que toda la actividad constructiva del capítulo es, en sentido amplio, un acto
de culto. El trabajo no es una realidad secular que necesita ser santificada
por momentos religiosos: es en sí mismo una forma de servicio a Dios cuando se
realiza dentro del marco de la misión divina.[70]
VIII. Hermenéutica
8.1 Hermenéutica del texto en su Contexto Original
La hermenéutica histórico-gramatical exige leer Nehemías 3 como documento
histórico del siglo V a.C., sin transferir mecánicamente sus detalles al
presente. La reconstrucción del muro fue una empresa específica, situada, con
objetivos concretos dentro del plan de restauración de la comunidad
postexílica. Esta especificidad no impide la aplicación contemporánea, pero
exige que la aplicación sea mediada por la reflexión teológica.[71]
8.2 Hermenéutica Tipológica
La construcción del tabernáculo y del templo como antecedentes tipológicos
de la obra descrita en Nehemías 3 sugiere que el texto puede ser leído
tipológicamente como modelo de la edificación de la comunidad eclesial. Sin
embargo, la tipología debe ser canónicamente controlada: las correspondencias
deben estar ancladas en el testimonio del Nuevo Testamento, no ser inventadas
externamente.[72]
8.3 Hermenéutica Adventista
Desde la perspectiva adventista, Nehemías 3 es especialmente relevante para
la teología de la misión congregacional. Ellen G. White aplicó la imagen de la
obra de Nehemías a la iglesia adventista en múltiples contextos, enfatizando la
necesidad de que cada miembro encuentre su lugar en la obra.[73] La
teología de los dones espirituales (1 Co 12; Ro 12; Ef 4) es la articulación
neotestamentaria de la misma realidad que Nehemías 3 muestra: la comunidad de
Dios solo alcanza su plenitud cuando todos sus miembros participan desde sus
capacidades específicas.
La lección más incisiva para la comunidad adventista contemporánea puede
ser el contraste entre los nobles de Tecoa (v. 5) y el pueblo de Tecoa (vv. 5,
27): los que tienen más recursos no siempre son los que más contribuyen; el
compromiso genuino no es una función del privilegio social, sino de la
orientación espiritual.[74]
IX. Conclusión
Nehemías 3 demuestra que la teología más profunda puede habitar en los textos aparentemente más áridos. Lo que a primera vista parece un registro administrativo es, en realidad, un manifiesto eclesiológico: la comunidad restaurada de Dios avanza cuando todos sus miembros —sacerdotes y comerciantes, gobernadores y perfumeros, hombres y mujeres— participan desde su lugar específico con dedicación, ardor y generosidad. El análisis exegético ha revelado que la consagración inicial del v. 1, el comentario evaluativo del v. 5, la estructura circular del capítulo y la mención del ardor de Baruc en el v. 20 no son detalles accidentales, sino decisiones literarias y teológicas deliberadas que articulan una visión de la comunidad como cuerpo, donde cada miembro es irreemplazable, toda obra es sagrada y el servicio generoso —la segunda sección— es el paradigma del discipulado radical.
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[17] Eskenazi, In an Age of
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[18]
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[19]
Clines, Ezra, Nehemiah, Esther, 142.
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[22]
BDB, s.v. "קדש."
[23]
HALOT, s.v. "קדש."
[24]
BDB, s.v. "קדש piel."
[25]
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[27]
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[28]
Blenkinsopp, Ezra-Nehemiah, 233.
[29]
HALOT, s.v. "חזק."
[30]
Ibid.
[31]
BDB, s.v. "חזק hifil."
[32]
BDB, s.v. "אדיר."
[33]
HALOT, s.v. "אדיר."
[34] Wilhelm Gesenius, Gesenius'
Hebrew Grammar, ed. E. Kautzsch, trans. A. E. Cowley, 2nd ed. (Oxford: Clarendon Press,
1910), §128a.
[35]
Williamson, Ezra, Nehemiah, 200.
[36]
Blenkinsopp, Ezra-Nehemiah, 234.
[37]
HALOT, s.v. "עבדה."
[38] Joüon and Muraoka, Grammar
of Biblical Hebrew, §177f.
[39]
Ibid., §160f.
[40] Walter Brueggemann, Theology
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[41]
Williamson, Ezra, Nehemiah, 208; cf. BDB, s.v. "חרה."
[42]
BDB, s.v. "ברך."
[43]
HALOT, s.v. "מדה."
[44]
Ibid.
[45]
BDB, s.v. "תכלית."
[46]
Ibid.
[47]
Clines, Ezra, Nehemiah, Esther, 150.
[48] R. T. France, The Gospel
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[49]
Throntveit, Ezra-Nehemiah, 78.
[50] Eskenazi, In an Age of
Prose, 94–95.
[51]
Grabbe, Ezra-Nehemiah, 171.
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[59]
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[60]
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[67]
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[72]
Ibid., 62.
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[74] Alberto R. Timm,
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